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El Presidente del Tribunal Arbitral de Barcelona, el Sr. Jesus M. de Alfonso, hace un llamamiento para que los abogados dejen elegir a sus clientes entre el juicio convencional y el arbitraje, mediante una correcta información del mismo. Jesus M. de Alfonso impartió un taller sobre arbitraje a abogados en el marco del III Congreso de la Abogacía Catalana que el Consejo de la Abogacía Catalana ha organizado en Figueres.

Jesus M. de Alfonso, presidente del Tribunal Arbitral de Barcelona, empezó su taller de formación del arbitraje ante los abogados pidiendo, en primer lugar, que las Universidades españolas incluyan formación sobre el arbitraje en su oferta formativa para que los futuros abogados puedan aconsejar el arbitraje en ciertos casos en los que la justicia ordinaria puede ralentizar los procesos. En segundo lugar, de Alfonso quiso recordar que el arbitraje en España es un recurso que se usa en menor medida que en otros países de nuestro entorno.

III Congrés d'Advocacia CatalanaEn este sentido, la situación actual de la justicia en nuestro país presenta un marco de excepción para recurrir al arbitraje para solucionar ciertos conflictos puesto que nos encontramos en un momento en que las soluciones deben ser de carácter casi inmediato y los conflictos judiciales que se eternizan paralizan la toma de decisiones y entorpecen el desarrollo de las empresas.

¿Por qué un arbitraje?
El arbitraje ofrece la ventaja que el árbitro se nombra a medida del conflicto, esto significa que el árbitro debe entender el entorno del conflicto. La especialización y entender como funciona un sector determinado ofrece una mayor garantía de resolver de forma eficiente un conflicto. El conflicto debe resolverse no sólo desde una perspectiva jurídica sino también desde una base de vida real y ha de resultar efectivo. Además, el arbitraje ofrece flexibilidad, la posibilidad de pactar los plazos del procedimiento, aportar pruebas, ampliar o modificar demandas, solicitar nulidades una vez iniciado el proceso, todo ello con un límite para no generar inseguridad jurídica ni indefensión de las partes.

Para adaptarse a las necesidades actuales, el TAB está llevando a cabo una remodelación de su modelo de gestión para reducir el tiempo de duración del arbitraje, habiendo llegado en el 2008 a tener una media de duración de cinco meses y medio.

Estadísticas del arbitraje
En el conjunto del Estado los asuntos civiles y mercantiles suman un total de 1,4 millones, de los que 420 casos se han solucionado a través del arbitraje. Frente a este bajo porcentaje se debe destacar que no estamos indefensos frente al árbitro, los abogados pueden exigir que se manifieste el árbitro sobre su trayectoria profesional y sus relaciones y controlar a fondo su independencia. En este sentido, el Presidente del TAB declaró que “hay que desmentir el mito de que el arbitraje es caro, ya que si comparamos el coste cuando se llega al final de un proceso por todas sus instancias, el arbitraje sale ganando claramente. Además en el arbitraje no se producen ciertos gastos como en los Juzgados (p.e. procuradores)”. El coste del proceso judicial real para valorar su coste en relación al arbitraje es el resultado de la suma de las minutas de los abogados más las oportunidades de negocio perdidas durante el proceso que se prolonga durante años y el de la paralización de decisiones.

“Al igual que se escoge la sanidad privada por la calidad de servicio y no por el precio, el arbitraje es equiparable a una justicia privada”. Jesus de Alfonso, Presidente del TAB.